En nuestra portada había una línea de sellos:
Procesado íntegramente en España · No guardamos tus audios · No entrenamos modelos · Código abierto
Suena bien. Y está mal.
«No entrenamos modelos», a secas, afirma dos cosas a la vez, y solo una de ellas es la que queremos afirmar:
Una frase de marketing que te cierra una puerta técnica razonable es una frase mal escrita. Y una que puedes tener que desdecirte es peor que no decir nada.
Buscamos todas las veces que la web afirmaba algo sobre entrenamiento. Cinco. De ellas, cuatro ya estaban acotadas por su sujeto —«tu audio y tu texto no entrenan ningún modelo», «los datos se tratan para darte el servicio y para nada más»— y estaban bien.
La quinta, la de la línea de sellos, era la única sin acotar. Y era justo la peor, porque una lista de cuatro sellos separados por puntos es lo que se cita fuera de contexto, lo que se copia en una captura y lo que acaba en un tuit.
Ahora dice «No entrenamos con tus datos». Misma longitud, mismo ritmo, y afirma más.
Por el camino apareció otra, en dos sitios:
Los modelos vienen entrenados de origen y no aprenden de lo que pasa por ellos.
La primera mitad deja de ser cierta el día que afinemos uno nuestro. Una frase caducada en una página de privacidad es peor que no tenerla, porque nadie la vuelve a leer y sigue ahí.
La cambiamos por lo que se sostiene pase lo que pase y es lo que de verdad le importa al cliente: los modelos no aprenden de lo que pasa por ellos. Cada petición empieza y termina sin dejar rastro en el modelo, lo entrenara quien lo entrenara y con lo que fuera.
En la documentación hay ahora un apartado que se llama «Lo que esto no dice», y dice esto:
Esa distinción —entre tus datos y datos con licencia— es justo la que casi nadie hace, y es más creíble que el absoluto. El absoluto no se lo cree nadie; este se puede defender.
La fórmula habitual es «no usamos tus datos personales» y, debajo, el permiso para usar los mismos datos una vez agregados o «anonimizados». Un audio al que se le quita el nombre del cliente sigue siendo la voz de una persona. Si esa puerta está abierta, la promesa de arriba no significa gran cosa.
Nosotros preferimos que la promesa no dependa de nuestra buena voluntad: el audio se procesa en memoria y se descarta al responder, así que no queda copia con la que hacerlo. Eso no es una política, es una consecuencia — y las consecuencias no cambian con un aviso de actualización de términos.
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