Una cuenta, una clave, y la página de Estudio. Sin programar nada.
Consulta y dictado
Médicos, psicólogos, fisioterapeutas y veterinarios que dictan la evolución
después de cada paciente y quieren el texto, no el audio. Se graba con el móvil, se
sube al Estudio y sale la transcripción.
Aquí la soberanía no es un extra. Una grabación clínica es dato de salud —
categoría especial del RGPD—, y pasarla por un servicio que la guarda, la reutiliza o
la procesa fuera de la UE es un problema que no se arregla con un consentimiento
genérico. Aquí no sale de España y no se guarda.
Despacho y asesoría
Reuniones con cliente, llamadas, notas de una vista. La grabación entra y salen
la transcripción y un resumen con los acuerdos, listos para pegar en el
expediente.
El secreto profesional no distingue entre un cajón y un servidor. Que el audio se
descarte al responder deja de ser una preferencia y pasa a ser parte de cómo se
cumple.
Podcast y vídeo
De un episodio salen la transcripción para publicar, los capítulos, los subtítulos
y —si te interesa— el mismo episodio traducido y con voz en otro idioma.
La voz clonada parte de una muestra tuya: para doblarte a ti mismo en un idioma
que no hablas, no hace falta que la voz deje de ser tuya.
Accesibilidad
Leer en voz alta un documento largo para escucharlo mientras conduces, o poner
subtítulos a un vídeo que no los tiene. Nueve idiomas en voz estándar y unos treinta
en la de alta calidad.
Estudiar y tomar notas
Una clase de dos horas, grabada, se transcribe en menos de un minuto y se resume
en un esquema. Lo que antes eran tres horas de repaso son diez minutos de lectura.
Entrevistas
Periodismo, investigación cualitativa, historia oral. Transcripción con
separación de interlocutores, para saber quién dijo qué sin escuchar la cinta
entera otra vez.