De dónde sale la energía
Uttera no alquila espacio en un centro de datos ajeno. Las máquinas están en instalaciones propias en Andalucía, y la electricidad que las mueve se genera en el mismo sitio donde se consume: una planta solar fotovoltaica de autoconsumo y un banco de baterías dimensionado para cubrir la demanda de la instalación durante las horas de oscuridad y los periodos de baja radiación.
El orden de prioridad es ese y no otro: primero el sol, después la batería, y la red eléctrica solo cuando ninguna de las dos llega.
Esto no es una compensación comprada después. Es de dónde viene la corriente que ahora mismo está moviendo la tarjeta gráfica que transcribe tu audio.
Lo que eso evita
Un centro de datos convencional tiene dos efectos sobre su entorno que casi nunca aparecen en la factura del cliente:
| Lo habitual | Aquí |
|---|---|
| Carga nueva sobre una red eléctrica que hay que reforzar, en zonas donde la subestación ya va justa. | El consumo se cubre con generación propia en el punto de consumo. No se pide capacidad nueva a la red. |
| Refrigeración evaporativa, que gasta agua potable —a veces cientos de miles de litros al día— en regiones con estrés hídrico. | Refrigeración por aire. Cero consumo de agua para enfriar. |
| Grupos diésel de respaldo que se prueban en carga periódicamente y queman gasóleo para ello. | El respaldo ordinario es la batería. Hay un grupo diésel de último recurso y no se ha arrancado nunca — ver abajo. |
Qué pasa si se cae la red
El 28 de abril de 2025 la península se quedó sin luz durante horas. Es el escenario que más claro deja para qué sirve todo esto, así que conviene explicar el plan entero, con su parte fea incluida.
- De día, no pasa nada. La instalación no depende de la red para funcionar: está generando.
- De noche, tampoco. Para eso está el banco de baterías, que es lo que cubre las horas sin sol tanto si hay red como si no.
- Si el corte se alarga más de lo que aguanta la batería, existe un grupo electrógeno diésel como último recurso.
El compromiso de declararlo
Aquí es donde conviene ser exacto, porque este es un terreno donde se exagera mucho.
El dato, a día de hoy: la factura eléctrica de las instalaciones lleva tres años en cero. Lo que consumen lo genera la propia planta. No es una proyección ni un objetivo para 2030: es lo que viene pasando.
Y a esto nos comprometemos:
- Si esa cifra deja de ser cero, se dice aquí. Un año malo, un crecimiento que adelante a la instalación, una avería larga: si en algún momento hay que comprar energía de la red, aparece escrito en esta misma página. El compromiso no es que nunca pase; es que si pasa, te enteras por nosotros.
- Hoy esto se declara a mano, y lo decimos también. El dato sale de los inversores de la instalación, pero todavía no se publica solo. Automatizarlo está en la lista. Mientras tanto preferimos una cifra verdadera actualizada a mano que un panel bonito que nadie mira.
- No compramos garantías de origen. Un certificado de origen renovable es un instrumento de mercado perfectamente legal, pero no cambia de dónde salió el electrón que consumió el equipo. Si algún día compramos un kilovatio hora de la red, se declarará como kilovatio hora de la red, no como kilovatio hora verde.